De la dispensación, el expendio, el pecunio y los esclavos
Por Irma Echeverría
Según Gayo, en la Roma primitiva, el dinero (llamado pecunia) no se contaba, sino que se pesaba y luego era “appendido”, es decir colgado.
Los siervos, también llamados esclavos, encargados de esta tarea, eran los dispensatores, colgadores, que trabajaban en la despensa o sea el colgadero.
Esta etimología, tan lejana de nuestra actual dispensación, no es tan ajena a la idea de despensa que tenía mi abuelita, ya que siempre tenía colgando ristras de salames, longanizas, jamones y bondiolas que valían más que todos los ases romanos.
Aclaremos ahora por qué el dinero fue llamado pecunia.
Varios siglos antes de la fundación de Roma, los griegos que colonizaron las costas del mar Tirreno, encontraron prados fértiles con abundante cantidad de italoi (bueyes) y por eso a la península la llamaron Italia (según Aulo Gelio).
Los naturales de esa zona hablaban la lengua osca, y a todos los animales de su hacienda llamaban pecus, es decir que se mueven por medio de pes (pies). La gente no poseía otra riqueza más que estos bienes móviles (semovientes, como pone el comisario en sus informes), y pecus eran bueyes, cabras, cerdos u ovejas.
Luego aparecieron como moneda los lingotes de cobre que tenían grabada la cabeza de un buey porque era su valor equivalente. Estos lingotes eran llamados pecunia y tenían un agujero al medio del cual eran colgados por los dispensatores en la sala de dispensa.
Los siervos eran cautivos de guerra que el jefe del ejército quería conservar para que trabajen, de allí que se los llamara conservus, o brevemente, servus. Cuando los Otones ocuparon Sclavonia (hoy Croacia), tomaron como cautivos a casi todos sus habitantes, los sclavi. Fue tanta la cantidad, que esclavo se transformó en sinónimo de siervo.
En cuanto al expendio, se refiere al descuelgue. Pasó al idioma castellano como venta al menudeo.
Y esta conclusión es de mi cosecha: los antiguos herbolarios tenían sus hierbas colgando en grandes ramos, según se ve en las pinturas del siglo IX adelante. Quizá el expendio sea el acto de descolgarlos para la venta o para la preparación de lo que le indicaba el físico (es decir el médico), porque en ese entonces nuestras profesiones ya estaban separadas.
Y si me pongo a contarles esto es porque cuando yo era chica, los remedios de la farmacia decían “expendio bajo receta”, y a nadie se le antojaba ir a la despensa a comprar medicamentos (hoy supermercados), ni a la farmacia a pagar la boleta de la Unión Telefónica. Aunque sí, creo que un tiempo antes se juntaban en la Franco Inglesa a tomarse una copita de Hesperidina.Pero eso es harina de otro costal.
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home